Silvia y Adolfo viajaron a Ibiza para presentar nuestras elaboraciones artesanas en el evento líder del sector hostelero en las islas.
El sector de la hostelería en las Islas Baleares tiene una cita ineludible cada año para descubrir las tendencias que marcarán la gastronomía de la región. En esta edición de Horeca Baleares Mallorca 2026 —un evento que ha batido récords de asistencia reuniendo a profesionales, distribuidores y pequeños productores— Conservas Catalina ha estado presente para acercar nuestra tradición conservera al corazón del Mediterráneo.
Una alianza por la excelencia: Riscales Alimentación
Nuestra presencia en este gran escaparate ha sido posible gracias a Riscales Alimentación, empresa española referente en la distribución de productos gourmet y de alta calidad.
Compartimos con ellos una filosofía fundamental: la exigencia absoluta por el producto. Su labor orientada tanto a los profesionales de la hostelería como al consumidor final los convierte en el aliado perfecto. Esta sinergia nos permite asegurar que el mimo, los tiempos de maduración y el rigor que ponemos en cada lata en nuestra fábrica de Santoña lleguen en perfectas condiciones a las mejores cocinas baleares.
El pulso del sector HORECA
El término HORECA (acrónimo de Hoteles, Restaurantes y Cafeterías/Caterings) define a un sector que es el verdadero motor de la hospitalidad. Este evento no es solo un espacio de exposición; es un punto de encuentro estratégico diseñado para impulsar la calidad y la salud económica del sector.
Durante la feria, Silvia y Adolfo han podido compartir nuestra visión artesana en un entorno lleno de dinamismo, rodeados de concursos culinarios, homenajes y espacios de debate como la Sala Palma, enfocada en la profesionalización de la industria.
De nuestras manos a las grandes mesas
Para Conservas Catalina, participar en foros de este nivel nos confirma que la alta restauración valora, hoy más que nunca, el trabajo bien hecho. El sector demanda productos honestos y de origen garantizado. Regresamos de Ibiza con la satisfacción de comprobar que nuestra anchoa de costera, sobada a mano y madurada sin prisas, sigue siendo un bocado de culto para los chefs y hosteleros más exigentes.
Seguimos trabajando, lata a lata, para que el Cantábrico siga brillando en las mesas más exclusivas.